¿Por qué la gente no sonríe cuando te mira por la calle?

ENGLISH VERSION BELOW

Esta duda tan simple y compleja a la vez, surgió en mi cabeza mucho antes de la cuarentena, supongo que es algo de lo que me había percatado ya hace mucho tiempo, pero ha tomado más fuerza recientemente.

Desde antes de que empezara la cuarentena, yo hacía un intento genuino por sonreírle a la gente que se cruzara en mi camino en una caminata por la calle, o por la playa… ¿Por qué? ¿por qué no?… ¿No es la sonrisa lo más lindo, básico y “gratis” que tenemos? ¿Por qué tengo esa ligera sospecha de que hoy en día puede ser un motivo de vergüenza, de vulnerabilidad o de debilidad?

En el análisis de éstas dudas existenciales que surgen en mí todos los días, llegaron varias teorías.

La primera: falta de presencia, puedo notar en tanta gente esa mirada perdida al caminar, con la mente llena, rebosando de pensamientos ajenos al presente, y que por ende no deja lugar para el momento presente y así notar que alguien se aproxima, y mucho menos para considerar lanzar una sonrisa, porque tal vez, lo que “está pasando” adentro, acapara toda la atención y así, una persona más, una persona menos que pasa de lado, desapercibida; una más que se irá sin haber experimentado el pequeño gran intercambio de esencia por medio de una sonrisa, el encanto de ese momento que pudimos haber compartido. En resumen con esta idea: porque no estaban ahí, por lo tanto, nada de lo que pasara a un lado, obtendría atención.

La segunda teoría, como mencioné antes: “debilidad”, “sentimiento de vulnerabilidad”. Si bien ésta teoría surgió gracias a mi experiencia personal, al yo haber experimentado esto para luego poder analizarlo, he decidido que esto no será más así (en la mayor medida posible), pero el haberlo sentido me hizo pensar en esta posibilidad. ¿Por qué es más fácil sostener una cara seria a una expresión de sonrisa? ¿Será que nos vemos menos “cool”? Siento que se ha desvalorizado bastante el poder que este gesto puede tener. Nos sentimos tan ajenos un@s de otr@s, que a lo mejor ni nos pasa por la cabeza el hacerlo. Nos sentimos ridícul@s, nos sentimos fuera de lo normal, fuera de lugar… Ahora, el porqué, podría ser diferente para cada quién, pero sospecho que de nuevo tiene que ver con las creencias limitantes, culturales y sociales, que nos han llevado tan lejos de nuestra esencia que crean la ilusión de que hacer esto es algo ajeno a nosotr@s, a nuestra naturaleza… Que nuestra mente analiza, antes que nada, el quién, porqué y para qué, antes de lanzar semejante gesto, y por supuesto, encuentra mil y un razones para no hacerlo… de nuevo, “supervivencia”, según la mente.

La última y creo yo, la más preocupante de todas las razones es: porque no la conocen. Esto también lo he percibido en varias almas caminantes por la calle, almas en pena… Muertos en vida, que simplemente “van” por ahí, a lo que van, ajenos del entorno o tal vez no, tal vez muy conscientes del entorno, pero eligiendo lo opuesto a la sonrisa: la pena, la desesperanza y la soledad.

Desde luego esta última razón, puede leerse un poco juiciosa, porque realmente no sabemos las batallas por las que las personas estén luchando en su día a día, y claro que siempre hay que ser respetuos@s con eso, pero aquí es donde viene mi realización de lo mucho que necesitamos trabajar en nosotr@s mism@s y, por ende, con nuestra sociedad.

Creo firmemente que somos responsables de nuestra felicidad, somos responsables de hacernos cargos de romper nuestras cadenas impuestas y autoimpuestas, de ser libres (como ya he sugerido antes). Desde luego, no, no es fácil, o más bien: “no es lo normal”, no sabemos cómo, es un desafío diario que podrá parecer invencible, pero que lo es, es vencible.

Creo también, que se nos dan cada vez más herramientas para hacerlo y nos toca decidir, decidir dejar de ser víctima y empezar a ser protagonista de nuestra vida, se puede y es posible… Y luego, cuando estemos y permanezcamos en ese estado de amor y aceptación plena de nuestro Ser, sabremos y entenderemos que: “o nos vamos tod@s o no va nadie” … Y aquí, es donde surge el servicio, el intercambio de experiencias para el crecimiento, el entender que no estamos sol@s y que somos UN@…  Y así, entonces, decidiremos ir caminando por la calle buscando la mirada de las personas, para poder lanzarles esa sonrisa que será la pequeña aportación del día para que esta persona, “regrese”, para que esté presente, para hacerle sentir fuerte, para normalizar este acto, para revivir…

Y así… cuando parece que todo está perdido, cuando estamos a punto de tirar la toalla… de repente y sin avisar, alguien te sonríe, alguien devuelve el gesto, alguien está ahí contigo, compartiendo, intercambiando la vida, intercambiando el momento en el que el Universo nos juntó, “no te conozco”, “ni tú a mí”, no sabemos de donde venimos ni a dónde vamos, pero por tan solo un instante, representamos el mundo para cada un@, y por eso, “solo” por eso, te regalo mi sonrisa, ¿y tú?

 

ENGLISH VERSION

Why don’t people smile when they look at you on the street?

This question, so simple and complex at the same time, arose in my head long before the quarantine, and I suppose it is something that I had realized a long time ago, but it has gained more strength recently.

From before the quarantine began, I made a genuine attempt to smile at people who came across my path on a walk down the street, or on the beach … Why? Why not? … Isn’t it the most beautiful, basic and “free” “thing” we have? Why do I have that slight suspicion that today may be a matter of shame, vulnerability or weakness?

On the analysis of these existential doubts that arise in me every day, several theories came up.

The first: lack of presence, I can see in so many people that “lost look” when walking, with a full mind, overflowing with thoughts alien to the present, and that therefore leaves no room for the present moment and thus not noticing that someone is approaching, and much less to consider throwing a smile, because perhaps, what is “happening” inside, captures all the attention and thus, another person who passes by, unnoticed; another person that will leave without having experienced the great little exchange of essence through a smile, the charm of that moment that we could have shared. In summary with this idea: because they were not there, therefore, nothing that happened aside would get attention.

The second theory, as I mentioned before: “weakness”, “being vulnerable”. Although this theory, arose thanks to my personal experience, having experienced it and then being able to analyze it, I have decided that this would no longer be the case, but having felt it made me think of this possibility. Why is it easier to handle a serious face to a smile expression? Could it be that we look less “cool”? I feel that the power that this gesture can have has been greatly devalued. We feel so alien to one another, that perhaps it does not even cross our minds to do so. We feel ridiculous, we feel out of the ordinary, out of place … Now, the “why” could be different for everyone, but I suspect that it has to do with the limiting, cultural and social beliefs that have taken us so far from our essence that it creates the illusion that doing this is something alien to us, to our nature … That our mind analyzes, first of all, who, why and for what, before launching such a gesture And, of course, mind finds a thousand and one reasons not to … again, “survival,” according to it.

The last and I think, the most worrying of all the reasons is: because they do not know it. This I have also perceived it in several souls walking on the street, souls in pain … Dead in life, they simply “go” around, to wherever they are going, unconscious of the environment or perhaps not, perhaps very conscious of the environment, but choosing the opposite of a smile: grief, hopelessness and loneliness.

Of course, this last reason can be read a bit judicious, because we really do not know the battles that people are fighting in their day to day, and of course you always have to be respectful with that, but this is where my realization of how much we need to work within ourselves and, therefore, with our society arises.

I firmly believe that we are responsible for our happiness, we are responsible of taking responsibility on breaking our imposed and self-imposed chains, for being free (as I have suggested before). Of course, no, it is not easy, or rather: “it is not normal”, we do not know how, it is a daily challenge that may seem invincible, but it is, it is bearable.
I also believe that we are given more and more tools to do it and we have to decide, decide to stop being a victim and start being the protagonist of our life, it can and is possible … And then, when we are and remain in that state of love and full acceptance of our Being, we will know and understand that: “rather we all go or nobody goes” … And here is where the attitude of service arises, the exchange of experiences for growth, the understanding that we are not alone and that we are ONE … And so, then, we will decide to walk down the street looking for the people’s eyes, to be able to throw that smile at them that will be the small contribution of the day so that this person, “returns”, so that it´s present, to make it feel strong, to normalize this act, to revive…

And so … when it seems that everything is lost, when we are about to lose hope .. suddenly and without warning, someone smiles at you, someone returns the gesture, someone is there with you, sharing, exchanging life, exchanging the moment when the Universe brought us together, “I don’t know you”, “nor you me”, we don’t know where we came from or where we are going, but for just an instant, we represent the world for each other, and for that, “only” for that, I give you my smile, and you?

4 thoughts on “¿Por qué la gente no sonríe cuando te mira por la calle?

  1. I love that last section: “for just an instant, we represent the world for each other, and for that, “only” for that, I give you my smile, and you?”
    To feel that safe with a stranger… Or to feel brave enough to be so vulnerable… what a world we could have. X

  2. “Decidir dejar de ser víctimas” sea cual sea la razón porque la que no sonríes pienso que esta frase puede englobar todo lo que mencionaste anteriormente. Sin duda y cuando lo he experimentado, que un extraño te sonría siempre te llena de gozo y alegría. ♡♡♡

  3. La sonrisa es contagiosa muchas veces y podemos alegrarle el día a las personas sin saberlo.

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